Écija Palacio Peñaflor

Sevilla enamora

Conocida popularmente como la capilla de Jesús de Nazareno, formó parte del convento dominico de San Bartolomé, erigido a expensas de Bartolomé López de Marchena, que en 1542 ordenó su fundación y se destinó al cuidado y fortalecimiento del cuerpo y del espíritu. La capilla debió de construirse en el siglo XVII y sufrió importantes reformas en la segunda mitad del siglo XVIII. 

Situada en la Plaza de España es una construcción de estilo mudéjar de una sola nave y sencillo aspecto exterior que data de los siglos XV y XVI. La portada es gótica, de 1400, y reformada en 1500. En su fachada podemos observar restos de una columna de estilo corintio.

Esta ermita, del siglo XVIII y de sencillo esquema, está construida con mampostería revocada. Presenta una sola nave cubierta con bóveda decorada con yeserías barrocas. Exteriormente cuenta con una portada de ladrillo con doble espadaña.

Primitivamente fue la iglesia del convento de los Mínimos de San Francisco de Paula, siendo actualmente parroquia de Nuestra Señora de la Victoria. 

En esta ermita se venera la imagen del patrón de Osuna, que procesiona por las calles de la ciudad todos los años el 12 de enero. La iglesia fue construida en el siglo XVII y reformada en el siglo XVIII.

En el interior se encuentran las imágenes de San Antonio y San Pablo, del siglo XVIII, procedentes del extinguido convento de San Pablo de la Breña.

De finales del siglo XIX, de planta rectangular, su nave central está cubierta por una bóveda de medio cañón con arcos fajones y las dos laterales por bóvedas de aristas.

El principal monumento loreño es la Iglesia Parroquial de San Miguel. Un edificio de una nave, cubierta con bóveda de cañón con fajones, a la que se ha añadido hace algunos años otra en su lado izquierdo.