Romerías

Sevilla enamora

Conocida popularmente como la capilla de Jesús de Nazareno, formó parte del convento dominico de San Bartolomé, erigido a expensas de Bartolomé López de Marchena, que en 1542 ordenó su fundación y se destinó al cuidado y fortalecimiento del cuerpo y del espíritu. La capilla debió de construirse en el siglo XVII y sufrió importantes reformas en la segunda mitad del siglo XVIII. 

En 1731, un grupo de muchachos se dedicaban a salir cantando el rosario por las calles «más por diversión pueril que por devoción...». A ellos se le fueron uniendo personas hasta que constituyeron la hermandad de los Servitas cuyo fruto arquitectónico es la iglesia de Ntra. Sra. de los Dolores.

La Compañía de Jesús llegó a Utrera fundando un convento con escuela, en cuyo solar se levanta hoy el colegio Rodrigo Caro. De aquel convento se conserva hoy esta iglesia, llamada de San Francisco el Nuevo, además de otras dependencias como sacristía y sala de juntas.

El convento de la Concepción de Carmelitas Calzadas fue fundado en 1577 por Francisco Álvarez de Bohórquez y su esposa Catalina de Coria. La primera profesión tuvo lugar el siguiente año, inaugurándose el convento en 1580.

El Palacio de San Telmo fue construido en 1682 para albergar el Colegio Seminario de la Universidad de Mareantes. En 1849 pasa a ser residencia de los duques de Montpensier, quienes finalizaron la torre norte y construyeron la portada del apeadero, el ala este y el salón de baile.

Está regido por las Franciscanas Capuchinas desde su inauguración en 1724. Su iglesia es barroca. El interior, que forma una cruz latina, está muy ricamente decorado característico del barroco de la segunda mitad del siglo XVIII, con gran suntuosidad y profusión de elementos decorativos, que contrasta con la austeridad de las monjas.

Una iglesia gótico-mudéjar de las muchas que se levantaron en el interior del recinto amurallado de la ciudad de Sevilla durante el siglo XIV, si bien esta es una de las que resultaron más reformadas y ampliadas de ese grupo en los siglos siguientes, en especial en los comprendidos entre el XVI y el XIX.