Osuna Colegiata

Sevilla, bella y diversa

Data del siglo XIV y es de estilo gótico-mudéjar. Fue levantado sobre una antigua mezquita presentando tres naves con ábside, dos portadas ojivales en piedra de principios del siglo XV y una torre del siglo XVIII con campanario. Tuvo que ser reconstruida tras los daños sufridos por el terremoto de Lisboa en 1755.

La Iglesia de San Juan Bautista debió fundarse tras la conquista cristiana de Marchena y podría estar ligada a la presencia de la orden de San Juan en la villa, documentada en el siglo XIII. De esta etapa primitiva sólo queda la capilla que se halla bajo la torre.

Edificio mudéjar que presenta tres naves con cubiertas modernas y capilla mayor con bóvedas de nervaduras. En la nave izquierda se abre una portada construida sobre un arco de medio punto.

El hospital del Pozo Santo se encuentra en la plaza del mismo nombre. Fue fundado en 1667, por iniciativa de las religiosas Marta de Jesús Carrillo y Beatriz Jerónima de la Concepción, de la orden de las Terciarias Franciscanas, ambas hoy reposan en el muro lateral derecho de la iglesia.

Conocida como San Juan de Dios por pertenecer al hospital de dicha Orden Hospitalaria.

La Casa Consistorial sevillana, uno de los mejores ejemplos de la arquitectura plateresca, fue un regalo del rey Carlos V a la ciudad ante su deseo de darle a Sevilla el rango de gran ciudad que merecía. El Ayuntamiento se construyó en dos fases.

De estilo barroco, construida en el siglo XVIII, tiene dos portadas de acceso: la principal frente al altar mayor, junto a la torre, y la segunda en el lado de la epístola. La torre campanario es de ladrillo, estilo mudéjar, adosada a la fachada. Tiene mucho parecido a la vecina torre de Umbrete erigida por Diego Antonio Díaz.