Écija Palacio Peñaflor

Sevilla enamora

El Real Alcázar de Sevilla, es un conjunto de edificios palaciegos, situados en la ciudad de Sevilla, cuya construcción se inició en la Alta Edad Media, donde se superponen múltiples estilos, desde el arte islámico de sus primeros moradores, el mudéjar y gótico del periodo posterior a la conquista de la ciudad por las tropas castellanas hasta el renacentista y barroco de posteriores reformas.

Palacio de los infantes de Orleans y Borbón. Se construyó en el siglo XVI sobre una antigua casa molino y fue remodelado en el siglo XIX. Se ubica en el centro de la población y en su remodelación participaron arquitectos franceses. Mantiene la interpretación de la vivienda rural tradicional andaluza bajo la concepción decorativa de influencias francesas.

Es un espacio multifuncional, diseñado por el arquitecto Aurelio Gómez Millán en 1940, que sigue un amplio programa de usos (devocionales, docentes, funerarios y de esparcimiento), ideado originalmente por el cardenal Pedro Segura Sáenz.

Con 60 000 m² cuadrados, el parque municipal de Pilas (inaugurado en 1987), constituye un verdadero pulmón de la localidad, ya que cuenta con más de 130 especies de árboles y arbustos y una enorme riqueza paisajística en todas las estaciones del año. De estructura singular, está trazado al estilo de parque inglés, con dos grandes lagos de 500 y 600 m² y un riachuelo de 110 m.

Esta casa palaciega perteneció a los marqueses de la Garantía, y, en la actualidad, es propiedad de los señores Cárdenas Osuna y Jiménez Alfaro. 

La fachada se eleva en ladrillo visto, centrada con elegante portada del siglo XVIII con el escudo del marquesado. La portada destaca por sus bellas proporciones, diseño y acertada ejecución. 

El Palacio de los Granados es un viaje a través del tiempo mediante espacios vividos con intensidad, nobleza y conquistas.

Rescatado del olvido, este armónico edificio, restaurado como hotel, ofrece a los visitantes la oportunidad de recuperar su paz interior entre espacios luminosos, fuentes de agua y antiguos granados y naranjos. 

El conjunto del Real Alcázar de Sevilla tiene su origen en la evolución que la antigua Hispalis romana experimentó durante la Alta Edad Media, cuando la ciudad pasó a denominarse Ixbilia.