San Nicolás del Puerto Puente de Piedra

Sevilla enamora

Consta de una sola nave con contrafuertes exteriores y cabecera poligonal a la que se adosa un camarín tras un retablo neogótico en el que se encuentra el Santísimo Cristo de la Sangre.

Es del siglo XVI, y aunque no tenga grandes méritos artísticos, existe una gran devoción de la población. Presenta un perfecto estado de conservación. Fue reformada en el siglo XVIII.

Famosa es ya la leyenda del Gallo de Morón, que no era gallo ni moronense. Se trata de una historia que parte del siglo XVI y de la que se cuentan dos versiones. Por un lado, hay quienes dicen que tan peculiar gallo era un recaudador de impuestos que llegó a esta localidad procedente de Granada.

Fuente de época islámica, servía para el regadío de los campos de los alrededores y como abrevadero para el ganado. Es uno de los escasos testimonios del pasado musulmán en Alanís.

El callejón de las Monjas forma parte del convento de las Monjas, fundado a principios del siglo XVI. El edificio se compone de una sola nave, cubierta por una bóveda de cañón del siglo XVII. La portada, situada a los pies y labrada en piedra, es obra de finales del XVII.

A la hora de establecer el origen de este templo existen dos versiones distintas. La primera habla de la aparición de la Virgen María a un panadero en la calle Capita, lo que provocó que el párroco de la villa, Primitivo Tarancón Gallo, erigiera este templo en un lugar cercano.

La Ermita de Nuestra Señora de la Fuensanta se encuentra situada a un kilómetro de la aldea de Corcoya, en el término municipal de Badolatosa. La ermita está dedicada a la Virgen de la Fuensanta, a la que se comenzó a rendir culto en el año 1383 después de una aparición de la Virgen.

De origen árabe, su construcción está fechada a mediados del siglo XV. Magnífico ejemplo de castillo roquero fronterizo, gozaba de un eficaz observatorio desde el que se avistaba al enemigo.