Écija Iglesia de los Descalzos

Sevilla, bella y diversa

Comarca
Casariche, la antigua Ventippo

Los orígenes históricos de Casariche se remontan a los tiempos de los celtíberos; fue entonces cuando se fundó la ciudad de Ventippo, tres kilómetros al norte de la ciudad actual y en la orilla del Yeguas, como testimonian las ruinas que se conservan.

Lora de Estepa, un rinconcito en la Sierra Sur

Sus orígenes se remontan a la época prerromana, si bien el estudio de abundantes restos paleolíticos confirma la existencia de asentamientos desde los albores de la Humanidad.

La Roda de Andalucía, un enclave entre provincias

La Roda fue desde tiempos remotos un lugar de asentamientos humanos por ser una de las mejores rutas naturales que comunicaba el mar Mediterráneo con el valle del Guadalquivir. En tiempos donde la leyenda y la realidad se confundían, unos historiadores fijan su origen con el nombre celtíbero de Uragao.

Aguadulce, una villa entre huertas

Al pie de la Sierra Sur sevillana, a camino entre Osuna y Estepa, se encuentra la pequeña villa de Aguadulce. Esta localidad, famosa desde tiempos remotos por sus huertas bañadas por el río Blanco, es hoy un hermoso pueblo de casas blancas y gente acogedora.

Martín de la Jara, una escapada a la Sierra Sur sevillana

Son varias las teorías y publicaciones que han venido a explicar el origen de Martín de la Jara y del vecino municipio de Corrales. Para unos, se debe al establecimiento en el lugar de una antigua explotación ganadera trashumante del señor de la comarca, el duque de Osuna.

La Sierra de Montellano, también llamada de San Pablo, en cuyas faldas se sitúa el casco urbano de Montellano, es una formación de naturaleza caliza que puede llegar a alcanzar los 600 m de altitud, y que conserva una vegetación natural de gran interés para un municipio cuya superficie está ocupada en su mayor parte por culti

Los Tajos de Mogarejo, zona de gran valor paisajístico declarada Monumento Natural por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, conforman una gran depresión del terreno, en una zona eminentemente llana, formando un desfiladero con paredes escarpadas de más de 30 m de altura, en cuyo interior se crean condiciones idóneas para el desarrollo de una vegetación sing