Osuna Colegiata

Sevilla, bella y diversa

Uno de los secretos mejor guardados de la capital hispalense se esconde bajo tierra, concretamente en la cripta de la iglesia de la Anunciación, aunque se accede a través del patio de la Facultad de Bellas Artes, el edificio aledaño al templo.

Junto a la avenida de Bécquer se sitúa la glorieta del mismo nombre y este monumento que es, sin duda, el más logrado y el más apropiado para adornar un jardín romántico como el parque de María Luisa.

La casa que actualmente existe no se corresponde con la habitada por el poeta, aunque sí su ubicación. De dos plantas, la fachada aparece dividida por una cornisa y la parte inferior tiene dos huecos: la puerta adintelada y una ventana. Ambas están enmarcadas por una pequeña moldura sobre ménsulas.