Romerías

Sevilla enamora

Doñana se extiende en una inmensa llanura entre Sevilla y el Océano Atlántico. Sol, aire, agua y barro son los protagonistas en cientos de kilómetros a lo largo de esta enorme cubeta geológica despoblada, historia de una Andalucía erosionada, transportada y sedimentada aquí por millones de años.

Doñana se extiende en una inmensa llanura entre Sevilla y el Océano Atlántico. Sol, aire, agua y barro son los protagonistas en cientos de kilómetros a lo largo de esta enorme cubeta geológica despoblada, historia de una Andalucía erosionada, transportada y sedimentada aquí por millones de años.

Doñana se extiende en una inmensa llanura entre Sevilla y el Océano Atlántico. Sol, aire, agua y barro son los protagonistas en cientos de kilómetros a lo largo de esta enorme cubeta geológica despoblada, historia de una Andalucía erosionada, transportada y sedimentada aquí por millones de años.

Doñana se extiende en una inmensa llanura entre Sevilla y el Océano Atlántico. Sol, aire, agua y barro son los protagonistas en cientos de kilómetros a lo largo de esta enorme cubeta geológica despoblada, historia de una Andalucía erosionada, transportada y sedimentada aquí por millones de años.

Doñana se extiende en una inmensa llanura entre Sevilla y el Océano Atlántico. Sol, aire, agua y barro son los protagonistas en cientos de kilómetros a lo largo de esta enorme cubeta geológica despoblada, historia de una Andalucía erosionada, transportada y sedimentada aquí por millones de años.

Declarada como reserva natural, con una superficie superior a 20 ha y situada a unos 800 m de Lantejuela, se encuentra totalmente recuperada. Anidan en ella especies en peligro de extinción como el pato malvasía, el ánade real o el flamenco rosa, que utilizan la laguna como dormitorio.

La laguna de la Escalera, perteneciente al grupo de lagunas endorreicas de la zona de Lantejuela, es un humedal somero, de carácter temporal y de aguas de alta salinidad. Al igual que el resto de lagunas próximas, destaca por su importancia ornitológica, siendo zona de alimentación de flamencos y otras aves.