Mantecados

Sevilla, bella y diversa

La Torre de la Plata, de planta octogonal, se construyó en el siglo XIII por los almohades y formaba parte de las murallas que rodeaban la ciudad de Sevilla.

El castillo de la Monclova, que tiene su origen en el siglo XIV, se emplaza sobre la ciudad de Obulcula y pertenece a la casa de los duques del Infantado desde 1837. Constituye el último avatar de un secular núcleo de población de las épocas prehistórica, turdetana y romana, y se ha de suponer la perduración de la ciudad en forma de alquería, por lo menos a través de la dominación musulmana.

La torre de Troya se emplaza sobre la cima de un cerro al este de El Palmar de Troya. Cuenta con gran visibilidad, dominándose al oeste el Palmar de Troya; al norte el curso del arroyo Salado y el cerro de la torre de la Ventosilla; y al este la torre del Águila.

El Castillo de Los Molares es el principal monumento de esta localidad sevillana. Se construyó a comienzos del siglo XIV como parte de la red defensiva cristiana de la llamada “Banda Morisca”, al igual que otras fortalezas y atalayas de este sector de la frontera.