Écija Palacio Peñaflor

Sevilla enamora

Una iglesia gótico-mudéjar de las muchas que se levantaron en el interior del recinto amurallado de la ciudad de Sevilla durante el siglo XIV, si bien esta es una de las que resultaron más reformadas y ampliadas de ese grupo en los siglos siguientes, en especial en los comprendidos entre el XVI y el XIX.

La fundación data de mediados del siglo XVI y ha sido ocupado por diferentes órdenes religiosas. La comunidad de las Mínimas de San Francisco de Paula lo regentó desde 1726 hasta 1855, año de su exclaustración, para pasar a manos de la Congregación de María Santísima de los Dolores y San Felipe Neri.

El convento de la Visitación de Santa Isabel (Madres Filipenses) se fundó en el último cuarto del siglo XVI, habiendo sido ocupado por diferentes congregaciones religiosas. Primitivamente fue un beaterio que en 1731 se unió a la congregación de monjas Mínimas, haciéndose estas cargo del convento.

El edificio data del siglo XVII y es la sede de una institución benéfica promovida por Miguel de Mañara, un filántropo que se preocupó por los más desfavorecidos. En muchos otros hospitales no admitían a indigentes enfermos, así que él decidió curar a esos enfermos en la propia Hermandad de la Santa Caridad e inauguró la primera enfermería del hospital en junio de 1674.

El convento de Santa Florentina es uno de los primeros que existieron en Andalucía dentro de la Orden dominica, pudiendo datarse el edificio originario en la segunda mitad del siglo XVI, al igual que su fundación. Actualmente lo forman una serie de construcciones de fechas diversas, sobre todo de los siglos XVII y XVIII.

En la calle principal y peatonal de la ciudad (calle Mesones) se conserva esta capilla del antiguo hospital de Caridad, ahora asilo de ancianos regentado por las Hermanas Mercedarias. 

El Convento de las Teresas está emplazado en el antiguo palacio de los Condes de Palma que es un edificio mudéjar de gran interés, erigido en los siglos XIV y XV.