Romerías

Sevilla enamora

La ‘Ruta Castillos de Sevilla, encuentro de Culturas’ divulga el valioso legado arquitectónico e histórico de estas joyas que albergan numerosos municipios de la provincia, descubriendo al visitante los restos vivos de historia repartidos por la geografía sevillana.

Desde la época musulmana, la defensa de Al-Ándalus se convirtió en un objetivo primordial, alzándose, por tanto, los castillos en fortificaciones ubicadas en lugares estratégicos. La mayoría de ellos tiene más de seis siglos a sus espaldas, testigos de la Edad Media que fueron levantados por la población árabe para defenderse de los cristianos que luchaban por la Reconquista.

Desde la época musulmana, la defensa de Al-Ándalus se convirtió en un objetivo primordial, alzándose, por tanto, los castillos en fortificaciones ubicadas en lugares estratégicos. La mayoría de ellos tiene más de seis siglos a sus espaldas, testigos de la Edad Media que fueron levantados por la población árabe para defenderse de los cristianos que luchaban por la Reconquista.

Desde la época musulmana, la defensa de Al-Ándalus se convirtió en un objetivo primordial, alzándose, por tanto, los castillos en fortificaciones ubicadas en lugares estratégicos. La mayoría de ellos tiene más de seis siglos a sus espaldas, testigos de la Edad Media que fueron levantados por la población árabe para defenderse de los cristianos que luchaban por la Reconquista.

Desde la época musulmana, la defensa de Al-Ándalus se convirtió en un objetivo primordial, alzándose, por tanto, los castillos en fortificaciones ubicadas en lugares estratégicos. La mayoría de ellos tiene más de seis siglos a sus espaldas, testigos de la Edad Media que fueron levantados por la población árabe para defenderse de los cristianos que luchaban por la Reconquista.

En Sevilla, el Arco del Postigo del Aceite es el único postigo de los tres existentes de la antigua muralla árabe. Su origen se remonta al año 1107, en tiempos de Ben Yusuf, aunque fue muy reformado en el siglo XVI por Benvenuto Tortello.

Las murallas Hins-Alfaray son uno de los principales vestigios de la población islámica que se asentó en este territorio allá por el siglo XII, durante la época almohade. Se trataba de un recinto fortificado, un circuito de murallas que rodeaban la atalaya principal y servían para defender tal asentamiento.